raimon moreno

la fotografía es mi memoria y el reflejo de mis sueños

Paula y Las Nereidas de la Isla de Ons

En la mitología griega, las Nereidas se las considera ninfas del Mar, y como tales viven en las profundidades; no obstante, emergen a la superficie para ayudar a marineros que surcan los mares. Simbolizan todo lo que hay de hermoso y amable en el mar, cantando bellas melodías y bailando. Son muy hermosas y lucen su belleza descalzas, vestidas con túnicas de seda blanca y coronadas por coral rojo. Cuando se les ve, es montadas en preciosos delfines.

Así son las mujeres de la Isla de Ons, Ninfas del Mar. Bellas mujeres que necesariamente aportaron y aportan a la sociedad de esta Isla Humana, la fuerza y el coraje necesarios para la vida que el día a día exige en este Paraíso.

Paula lo dice, y así es, que las mujeres de la Isla tienen un carácter muy marcado y específico, o lo que es lo mismo, poco habitual fuera de ella, y lo hemos podido vivir entre los pasados 6 y 8 de agosto de este año 2018.

En primer lugar, empezare por agradecer a Paula (nuestra musa) que nos haya facilitado esta posibilidad de vivir estos días con las heroínas de nuestra historia, con las Nereidas. Paula es una de ellas, porque sus antepasados nacieron y vivieron en Ons. Su madre, Pilar Comesaña Goberna, nació en Ons en 1964 y vivió allí hasta la edad de 8 años. Por eso ella lleva en su sangre la esencia de ese Océano Atlántico y de esta Isla, que impregna su todo, incluida su alma. Hemos pasado estos días en casa de su madre, lo que ha sido un privilegio que jamás olvidaremos, porque hemos podido compartir unos días de nuestras vidas con las Nereidas, esas mujeres extraordinarias que han dejado huella en nuestros corazones, para siempre.

Paula habla con pasión cuando explica historias. Con tanta pasión que emociona y pone la piel de gallina. Historias del Buraco do Inferno, de la vida en la Isla, historias de todo tipo que nos atrapan como si estuviéramos viviendo en una película de aventuras mientras nos cuenta leyendas y misterios y su mirada se ilumina, la mirada de una Ninfa.  Paula nos ha enamorado, su vitalidad, energía y ganas de compartir, la han convertido en nuestra musa, de aquí a la eternidad.

Nuestra siguiente Nereida es Victoria, llena de sabiduría, vive todo el año en Ons, y conoce cada rincón de la Isla, cada cueva de pulpo, cada maragota y pinto que merodean el lugar. Para ella no existe otro mundo, porque ese es su mundo y lo ha vivido con intensidad toda su vida. La sonrisa que dibuja en su cara, es la de quien ha tenido la vida que soñaba. Escucharla es escuchar a quien conoce la esencia de lo que realmente importa. Cuando nos invita a entrar en su casa, el olor a chocos guisados inunda nuestros sentidos. La paredes de su casa están llenas de fotografías de su marido Cesáreo, con importantes piezas de pesca que ha capturado en su larga trayectoria como pescador profesional. Jamás había visto los pintos en salazón, pero Victoria nos comenta que así es como más le gustan a su marido, y que luego con ello hace empanadas. Me imagino esa empanada y mis sentidos están en el olimpo.

Palmira, de ella se dice que es la mejor cocinera de pulpo de Galicia, de hecho es un reconocimiento que ha obtenido en alguna ocasión, “al pulpo se le tiene que asustar tres veces antes de cocerlo”, y eso hizo. Cocinera en casa Acuña, prepara el pulpo como las Diosas, y otra vez nuestros sentidos se otorgan el placer de paladear ese manjar capturado en esta Isla, que es Parque Nacional Marítimo Terrestre de las Islas Atlánticas. Su sonrisa cuando trabaja, lo dice todo, no son necesarias las palabras para saber que Palmira es feliz con lo que hace.

Durante los días de estancia, comíamos al mediodía en casa de Paula, mirando a ese Océano. Las vistas que hay desde su casa, podría contemplarlas eternamente. Por las noches íbamos a cenar a los tres restaurantes que hay en la isla, Casa Checho, Casa Acuña y Bar O Pirata, donde hemos probado los manjares que nos ofrecían, y os aseguramos que este es otro de los motivos para visitar este paraíso.

Otra Nereida que se quedó con otro trocito de nuestros corazones es Rosiña. Sus dos hijos nacieron en la Isla, y su madre se convirtió en la comadrona casi por casualidad y lo fue durante muchos años. La vida quiso que el primer niño que trajo al mundo su madre, fuese el que acabaría siendo marido de Rosiña, y sonríe cuando nos cuenta emocionada que su madre bromeaba con su marido y le decía, “Se eu soubese que ía levar á miña filla, te afego cando che vin saír”…sonrisa en la cara de Rosiña. Nos habla de empanada de centollo, y otra vez nuestra imaginación nos lleva a sentir en nuestro paladar mil sensaciones. Rosiña nos regaló una tarde de pesca de pulpo, que dejo en nuestras retinas escenas que jamás olvidaremos. El pulpo que capturó baila con ella, la acaricia, como si supiera que iba a ser devuelto al agua “É moi pequeno, este ten que ser liberado”…y lo deja caer, para que desaparezca en las profundidades. Nos abrazamos, y nuestras almas ya viajan juntas para siempre.

Estaba previsto que conociéramos a Susa Otero Acuña, Directora General de la Naviera Nabia, una de las navieras que traslada los visitantes a la Isla, pero su trabajo no le permitió que nos conociéramos. Por lo que sabemos de ella, que nos cuenta Paula, es una Nereida. Esperamos conocerte en un próximo viaje. En el viaje de vuelta, conocimos a Alejandra Ferreiro, que trabaja en la naviera este verano. Esta joven Nereida, bióloga y observadora de pesca, forma parte de la tripulación de la nave que nos transporta de vuelta de nuestro viaje al paraíso.

Veo la estela que deja nuestro barco, atrás quedan estos tres días llenos de emociones, tertulias compartidas con nuestros compañeros de viaje, Paula Cabaleiro, Monica Mura, Laura Prego y Santiago Rodriguez, atrás queda el viaje de Paula y Monica en Kayak visitando las cuevas marinas (¿y tiburones?), atrás quedan los paseos nocturnos en la oscuridad al regresar de cenar, atrás queda cocinar en la bonita casa de Paula y comer mirando el mar, atrás queda ducharse viendo la inmensidad del océano, atrás queda bañarse en Melide intentando hacer fotos subacuáticas, atrás queda nuestra visita al Buraco do Inferno y las fotos en el “curruncho” (rincón) que más recuerdos tiene para Paula, atrás quedan los vinos Italianos, Catalanes y Gallegos, atrás quedan los momentos que hemos coleccionado, atrás quedan… pero en nuestras almas quedarán para siempre.

Gracias Paula…

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